LA HISTORIA DE TERROR DE LA COPA

Durante este camino de investigación acerca de los productos menstruales me he topado con dos principales variantes que detiene la decisión de adquirir o no una copa, a primera es el “miedo”

  • Miedo a que duela
  • Miedo a introducir algo a tu vagina
  • Miedo a sacarla
  • Miedo a mancharte
  • Miedo a cambiarla si no estoy en casa

Creo que pensamos de más en esos escenarios dramáticos y catastróficos y una vez lo intentamos nos damos cuenta de que es menos complejo de lo que un dia lo imaginamos.

Otra de las palabras con las que convivo a diario es la expresión “asco”, sin embargo no analizamos cómo y por qué hemos aprendido esta palabra, como desde nuestro primer ciclo estamos rodeadas de publicidad en donde en primer lugar pintan la sangre menstrual de color azul, le ponen colores y olores para que “no huela” nos enseñan entonces que nuestra menstruación es sucia y que para disfrazar esos olores es necesario ponerle aromas y colores y claro, como no va a oler un plástico entre nuestras piernas después de algunas horas de uso.

Nos han enseñado que el problema viene de nosotras y no a consecuencia de los químicos y los plásticos que se usan en los productos tradicionales que el mercado ofrece para la menstruación.

Cierto es que se ha aplicado mucho la palabra “fácil” en educarnos para consumir lo que el mercado ofrece.

Todo esto se debe a la falta verdadera que existe de educación sexual y menstrual, si partimos de la base que nos enseñan que tocar nuestro cuerpo y la auto exploración no es correcto y después recibimos información a nuestro alrededor que hablan de como disfrazar los olores en nuestro ciclo menstrual, como entonces no le vamos a tener miedo a la copa o darnos asco el contacto con nuestra propia sangre, sin olvidar claro que la sangre ya tiene una connotación de agresión y no precisamente significa un ciclo de vida más bien lo contrario.

Desde mi muy personal punto de vista todo radica en la falta de información, damos por sentado que aquellos productos que hay en el mercado son la mejor opción sin de alguna forma buscar información que sustente lo contrario.

Las compresas plásticas

Los productos que tradicionalmente se publicitan en el mercado además de tener conflicto de intereses multimillonarios por aquellas grandes empresas, han logrado permear tanto el mercado para su propio beneficio que han decidido enseñarnos de educación menstrual, hacernos creer que usando esos productos nuestra vida será más fácil.

Solo que han olvidado mencionar que el uso de estos plásticos no solo daña el medio ambiente ya que una toalla puede tardar hasta 500 años en degradarse, si no también que genera que nuestra menstruación tenga un olor a plastificado y de ahí la creencia de que nuestra menstruación huele mal.

Los tampones por otro lado no están hechos solo de algodón si no que contienen una mezcla de otros materiales sintéticos, esos materiales se pueden quedar adheridos dentro de nuestra vagina, pegarse a nuestra mucosa y pudrirse.

Además, es importante mencionar que al ser un producto de absorción este no solo absorberá nuestra sangre si no también lo hará con nuestros flujos y humedad vaginal, quien no al quitarse un tampón poco húmedo ha quedado lastimada o sentirte incomoda al introducirlo.

¿Y sin por un momento olvidamos el miedo al que pasara y lo intentamos?, que es lo peor que te puede pasar:

Y si te manchas, primero puedes probar con el uso de calzones menstruales o compresas de tela y en su defecto si eso llegara a suceder tendrás entonces que aprender a Normalizarlo, ya que eres una mujer y no pasa nada si un accidente ocurre, que la sangre menstrual no es mala y que no solo te llega cada mes si no que tienes que vivir con ella por 40 años o más, y entonces que pasaría si mejor la aceptas y descubres que al final del dia mancharse tampoco es tan malo.

Si te da miedo ponértela, lo peor que puede suceder es que tengas que aprender diferentes técnicas de como colocarla, informarte bien y probar diferentes formas de hacerlo, en el camino no solo aprenderás como colocarla y cual se adecua mejor a tu cuerpo si no que aprenderás a conocerte, tendrás que palpar tus genitales, tocar tus paredes vaginales y sentir las diferentes texturas que hay en ti. Descubrirás como tu vagina tiene la flexibilidad de sostener una copa, diminuta comparado con la capacidad que tiene de expandirse para dar vida.

Te invito a analizar a profundidad cual es la verdadera razón por la cual no has tomado la decisión de cambiar tus hábitos menstruales.

Te invito a intentarlo, ya sea con copa, compresas de tela o calzones menstruales.

Seamos el cambio que nuestro planeta necesita